Descubren en el norte de Venezuela una nueva especie de sapo miniatura

27/11/2018 Fernando Savir - Scar

Luego de varios años de investigación y estudio, científicos venezolanos comprobaron la existencia de una nueva especie endémica de sapo miniatura cuyo hábitat se encuentra en los bosques de la sierra de Aroa en el estado Yaracuy en el Norte de Venezuela.

El diminuto animal en cuya edad adulta solo alcanza unos 2.5 centímetros recibió el nombre de Mannophryne molinai, en honor al herpetólogo venezolano César Molina (1960 – 2015). Esta especie está amenazada de extinción debido a la deforestación que está sufriendo actualmente su hábitat natural.

El investigador Miguel Matta detalló que se trata de un sapito de collar, por una banda negra que tiene en la garganta, en cuyo dorso resaltan los colores gris, verde oscuro y marrón.

Las hembras se distinguen de los machos al ser un poco más grandes y poseer una coloración ventral más vistosa, con garganta amarilla y el collar negro más marcado que el del macho, que es más bien grisáceo.

Los machos emiten un sonido muy particular consistente en “series extensas de notas individuales”, explicó Matta, quien forma parte del equipo investigador que está formado también por los herpetólogos Enrique La Marca, de la Universidad de los Andes y Fernando Rojas – Runjaic del museo de Historia Natural “La Salle”.

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El descubrimiento de esta especie de rana coloca a Venezuela como uno de los países con mayor diversidad de ranas en todo el mundo, donde los primeros ejemplares de Mannophryne molinai se encontraron en el año 2012 en un riachuelo de la zona.

En vista de que son difíciles de diferenciar de otras especies, los científicos necesitaron investigar por varios años para poder establecer las características que permitieran llegar a la conclusión de que se trataba de una especie no estudiada con anterioridad.

Para establecer la unicidad de estos sapitos se realizaron fotografías, estudios de sonidos y una detallada comparación con las otras 19 especies de este género conocidas.

A pesar de ser ésta una muy buena noticia para el mundo científico venezolano y mundial, no deja de preocupar el grado de vulnerabilidad que presentan estos animales es esta zona ya que la deforestación que se está llevando a cabo provocaría un aumento de la temperatura y una disminución de la humedad ocasionando la extinción de los riachuelos que son su hábitat natural.

La Marca concluye al respecto; “Este descubrimiento revela que la fauna de anfibios en Venezuela está todavía en una fase de descubrimientos y apuntala la posición del país entre los ocho con mayor diversidad de ranas en el mundo”.

Redacción NotiVenezuela.com