Venezuela pide unidad de la izquierda ante gobiernos "poco amigables"

01/11/2018 Alicia

Frente a la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro, el pasado domingo en las presidenciales de Brasil, el jefe del régimen venezolano, Nicolás Maduro, llamó a la unidad de la izquierda en América Latina y refirió que propuso a su homólogo cubano "fortalecer" esta unidad a través de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la organización regional fundada por los fallecidos Hugo Chávez y Fidel Castro en 2004.

Para entonces, los gobiernos izquierdistas en América Latina estaban en boga y eran fortalecidos por la petrochequera venezolana. La merma de los ingresos petroleros, y el fracaso de esos gobiernos, plantean una nueva realidad y Nicolás Maduro percibe que a su régimen, ahora con menos apoyo, le resulta cada vez más cuesta arriba exportar la revolución del siglo XXII.

Consideró que el reimpulso del bloque izquierdista, creado en respuesta a Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que promovía Estados Unidos con todos los países de la región, excepto Cuba, es necesario para hacer frente a la nueva correlación de fuerzas en la región con gobiernos "poco amigables" con "los procesos revolucionarios".

"Estamos en un momento delicado, con una correlación de fuerzas regional no favorable, con un envalentonamiento del imperialismo norteamericano y de las fuerzas de la derecha, que han venido con su proyecto de intolerancia política, de acoso, de persecución con las fuerzas progresistas del continente", dijo Maduro en un acto transmitido por el secuestrado canal Venezolana de Televisión (VTV).

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El pasado domingo en horas de la noche, cuando todavía no se había dado un resultado oficial –pero  la victoria electoral era un hecho- el canciller del régimen, Jorge Arreaza, se apresuró a emitir un comunicado oficial de felicitación al brasileño, a quien invito a retomar relaciones diplomáticas, en su punto más bajo tras la destitución de la Dilma Rousseff en agosto de 2016.

“Derrocaron a (la destituida expresidenta) Dilma Rousseff. Impusieron allí sí una dictadura (con el gobierno de Michel Temer) y secuestraron a ese gran líder, Luiz Inácio “Lula” da Silva”, dijo Maduro en referencia al encarcelado exmandatario brasileño, vetado de la contienda electoral en Brasil por estar condenado en segunda instancia por corrupción.

“Si Lula hubiese sido candidato, tengan la seguridad de que hubiese ganado”, agregó Maduro sin mencionar a Bolsonaro.

Maduro la emprendió, sí, contra los presidentes Mauricio Macri de Argentina e Iván Duque de Colombia, de quienes dijo no son capaces de garantizar un futuro a sus naciones.

Alianza reducida

Maduro resaltó que la región está “en una inmensa confrontación geopolítica de modelos, proyectos e ideas”, y resaltó la importancia de relanzar la unidad latinoamericana y caribeña con la ALBA como propuesta bolivariana.

Tras el retiro de Ecuador, luego de denunciar la “falta de voluntad” de Caracas para solucionar la crisis migratoria, la alianza política de Cuba, Nicaragua y Bolivia y Venezuela, es sostenida por los subsidios petroleros que el país a través de Petrocaribe a los gobiernos de las pequeñas caribeñas de Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, además de Surinam.

Redacción NotiVenezuela.com